domingo, 21 de junio de 2009

La agónica Italia

La fase de definición de grupos de la copa Confederaciones enfrentó a dos equipos históricos. Uno era la Italia de Lippi, obsesionada en defender su calcio, su fútbol de siempre, que parece que entra en un serio cuestionamiento; el otro era el Brasil de Dunga, el que no enamora, el que explota casi a la perfección las dos áreas en detrimento de su fútbol vistoso. Llegaron ambos arrastrando la secuela de aquel enfrentamiento en España 82, cuando las huestes de Sócrates sucumbieron ante el oportunismo de Rossi; desde entonces Brasil está dejando paulatinamente de ser Brasil, y la Italia ha encontrado punto final a su estrategia defensiva, tan demeritada que ya ni defensas tiene. Aletargados en la marisma del campeonato del mundo, los italianos se están volviendo viejos, fiel reflejo de sus equipos en Europa, que ya tienen bastante sin alzar la mano.
Lippi volvió a Italia a recomponer lo que Donadoni estaba echando a perder, y recurrió a sus futbolistas, los que lo encumbraron a la cima en 2006. Pero los Pirlo, los Gatuso, los Cannavaro, los Buffon, los Camoranesi, los Zambrota ya dieron sus mejores aires, y su forma de juego está siendo pisoteada ante la descarga imprevista de los contragolpes puros, donde Robinho, Kaká y el fusil Fabiano se dieron festín hoy. Brasil salió a pasear, aprovechando la lentitud y la ubicación inédita del calcio italiano.
Primero fue una falla de Cannavaro, quien habilitó a Fabiano y el del Sevilla pateó con furia convirtiendo un tiro chorreado de Melo en una asistencia a gol, reacción oportuna del brasileño, que se regodea en la titularidad mientras Ronaldinho se relaja. El propio Fabiano marcó el segundo en un contragolpe perfecto, nutrido de velocidad, letal ante la floja reacción transalpina. Y como si hiciera falta sepultar el estilo de juego de la Italia, se tragó el tercero en un autogol de Dossena, símbolo el gol de la franca debacle azurra, que ya tiene que repensar su estilo. La derrota dejó a Italia fuera de la copa, en favor del disciplinado Estados Unidos, que con un sólo triunfo alcanzó las semifinales. Tan mal estará Italia que su sistema no le alcanza para meter un gol, el que a la postre hubiera sido el de la calificación, y su entranador se empeña a defender su calcio histórico cuando ya se ha quedado sin defensas, sin los hombres adecuados para llevarlo a cabo.

1 comentario:

  1. Señor! ¿Por qué elegí dejar un comentario en éste y no en el otro blog? No sé...

    En fin, qué gusto leer un comentario tuyo en mi blog y saberme leída por vos... me dejó intrigada ese "aletargamiento producto de la impaciencia" después de haber leído lo que publiqué en Letralia ¡ Espero que la impaciencia no haya sido producto del aburrimiento... = S! Un abrazo para ti y tu familia...

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