El Bofo quemó su último cartucho mundialista. Ante la gris exhibición que dio a media semana en Charlotte, respondió tomando la manivela del rebaño para disipar las dudas tapatías y colocarlo desde ahora como un firme candidato al título. Firme porque no se espera gran merma surafricana en el redil. Las tijeras de Aguirre apuntan hacia otros lados, no a Verde Valle. Bautista lo sabe, y ayer le mandó al Vasco un último intento.
En 2001 un chico de cabeza rasurada comenzó a despuntar con sus irreverencias en los entonces Tecos. Aguirre lo observó, lo midió y al final lo recortó de los 23. Eso caló profundo en la mente mordaz del rasurado. Bautista se peleó con Leaño y llegó a Morelia, dos subcampeonatos, y luego a Pachuca, donde sólo entró a jugar para darle una estrella a la bella airosa. Ahí lo vio Vergara. El siguiente ciclo mundialista lo enfrentó con el genio del bigotón Lavolpe, que no admite displicencias. El Bofo se tuvo que tragar un segundo recorte. Parece que Sudáfrica será su última opción. Esperanzado, a días de la lista, le propinó al Santos una muestra de lo que es capaz de hacer.
El Jalisco parece hecho a su medida. Acertó Real en la formación, la inclusión de Arellano en detrimento de Bravo, y en la del propio Bofo en lugar de Báez; la reaparición de Mejía le brindó al rebaño la plataforma mediante la cual se lanzó a la yugular de los de la laguna. A los cuarenta segundos ya ganaba por un autogol de Lacerda. Pero Santos es mucho equipo. Dos aciertos de Jiménez colocaron a las Chivas en el sendero del juego triste de sus últimos cotejos. Ahí fue cuando los dos aciertos de Real se hicieron notar. Arellano tomó el balón en tres cuartos y enfiló en diagonal, eludió a uno, a una barrida desesperada y sirvió a Hernández, éste le devolvió la pared y lo enfrentó a Oswaldo: primer gol de Arellano en casi un año. Después empezó el pleito de Oswaldo con la tribuna. El arquero provocó a la irreverente y ésta se solazó con la ayuda de Reynoso. En un penal, el rebaño colocó al defensa al cobro. Oswaldo lo encaró, le mostró su figura y su historia, lo insultó, le bailó en la raya de cal y ahí respondió Reynoso con un disparo seco. Un tres-dos que dejaba un sabor placentero y una sensación de batalla napoleónica.
En el segundo lapso el Guadalajara tuvo todo a su favor. Regaló la pelota y esperó el momento para desdoblar y liquidar el juego. Llegó pronto la opción. Hernández apareció para cerrar un servicio de Bautista y colocar el décimo en su cuenta. Hubo algunos intentos santistas. Pero la contundencia estaba del lado del rebaño. El Bofo se encargó de tomar la pelota y regalar el quinto y el sexto. Fue su último cartucho. Ahora sólo vive en la esperanza.
domingo, 28 de marzo de 2010
lunes, 22 de marzo de 2010
La gripe asoma en Verde Valle
El Guadalajara se está enfrentando al esfume de la sorpresa. Pero más al destino predecible de su juego, es la incapacidad por llevarlo a cabo lo que pega en el redil. Las chivas han olvidado recurrir a la velocidad, su mejor arma, casi la única. Estas chivas locas de inicio de torneo se están estrellando sí ante la nula sorpresa, ante el paredón de dos líneas de cuatro que le vienen exponiendo los rivales desde que jaguares descubrió la fórmula, pero también -y es más- ante su raquítico fútbol. Un sólo gol en los últimos tres juegos es poca monta para la cacareada delantera rojiblanca. El saldo es producto directo de los escasos tiros a puerta que han hecho en sus últimos juegos. Para crearlos, además, se necesita sostenerlos a base la tenencia del balón, del despliegue de la bola entre los compañeros, cosa que también han olvidado, el Guadalajara ha sido incapaz de dar tres toques seguidos a la bola. Ante tal carencia el único recurso es el golpeteo veloz, el desdoble; pero si no se tiene el esférico igual es inasequible. Quizá el Guadalajara montó un espejismo victrorioso por la calidad pobre de los rivales en turno. Sufrió con Querétaro, por ejemplo, el mismo Querétaro al que el América le endilgó seis con la mano en la cintura. El único equipo que en verdad lo puso en predicamento en los primeros ocho juegos fue Estudiantes. Y ante él se mostró el mejor fútbol, unos quince minutos finales de apoteosis. Después prevaleció el resultado, las ansias por tirar a la basura un record tan viejo que a nadie le importaba.
El sábado el Monterrey aprovechó el anodadamiento del rebaño. El Guadalajara se murió de nada, trenzado en sus piernas circunspectas. Ha evidenciado incapacidad para reponerse a golpes iniciales fuera del jalisco. Ante el sopresivo gol de Zavala, tan sorpresivo que la defensa chiva lo dejó tirar sin escalonarlo, y un penal inocente de Magallón, inocente para el mismo árbitro, el rabaño sólo fue capaz de enarbolar un tímido gol de Hernández, el noveno, conseguido fortuitamente. Tan mal jugaron las chivas el sábado que el Monterrey jugó también basura, pero eso le bastó para relegar al chiverío de la cima del Bicentenario. Ahora vienen los juegos bravos. Santos en el umbral, quizá el equipo que mejor juega; América, Atlas, Cruz Azul en el horizonte. Sin seleccionados. ¿Cuatro? ¿Tres?
Hay catarro en Verde Valle.
El sábado el Monterrey aprovechó el anodadamiento del rebaño. El Guadalajara se murió de nada, trenzado en sus piernas circunspectas. Ha evidenciado incapacidad para reponerse a golpes iniciales fuera del jalisco. Ante el sopresivo gol de Zavala, tan sorpresivo que la defensa chiva lo dejó tirar sin escalonarlo, y un penal inocente de Magallón, inocente para el mismo árbitro, el rabaño sólo fue capaz de enarbolar un tímido gol de Hernández, el noveno, conseguido fortuitamente. Tan mal jugaron las chivas el sábado que el Monterrey jugó también basura, pero eso le bastó para relegar al chiverío de la cima del Bicentenario. Ahora vienen los juegos bravos. Santos en el umbral, quizá el equipo que mejor juega; América, Atlas, Cruz Azul en el horizonte. Sin seleccionados. ¿Cuatro? ¿Tres?
Hay catarro en Verde Valle.
martes, 16 de marzo de 2010
The Special One
Y Stamford Bridge se le rindió a Mourinho. "Oh, oh, oh, oh, oh... Jose Mourinho", gritaba la grada mientras contemplaba la cadencia que imprimió en los últimos minutos el Inter del Special. Nadie salía con tres puntos de Stamford Bridge, nadie que no se hiciera llamar Jose Mourinho. Sólo el portugués era capaz de brindar batalla a la musculatura inglesa, a la letalidad de Drogba, a la mirada de soslayo de Ballack, al bailoteo contundente de Malouda; sólo él, creador al fin y al cabo del prestigio europeo del Chelsea.
Algo le debía el fútbol al equipo inglés, algo que inexorablemente Terry pateó a la basura hace dos años en Moscú. El Chelsea parecía que esta temporada regresaba por su premio, enorbolaba un fútbol tremendo, avasallador, casi despiadado. En la Premier exhibía a sus rivales, los masacraba al son de cinco goles; en Europa mantenía la línea, la firmeza, aunque sin aplastar porterías. El año presagiaba bueno para los blues. Hasta que nuevamente Terry lo tiró a la basura. El capitán podía gozar de su fama, malgastar su dinero, cogerse a cuanta vieja se le pusiera enfrente; pero hacerlo con la novia de Wayne Bridge, su amigo, su admirador casi, en una sociedad que se espanta por los deslices egipcios de Lady Di, era una crucifixión. Desde entonces comenzó el calvario personal de Terry, que hoy se llevó entre las patas el juego de los blues y amenaza en el verano con llevarse de igual forma a la Inglaterra de Capello.
Luego de conquistar Europa con el Porto, un equipo por el que nadie daba una brizna, Mourinho llegó al Chelsea seducido por los petrodólares de Abrámovich, el magnate ruso. Tuvo la gloria en sus manos, pero le tocó enfrentar al United de Cristiano. Mourinho aterrizó en Milán, a volver respetable a un equipo que desde los 60´s no alza la mano en Europa. Primero aprovechó el error del Barça y sin pensarlo intercambió a Ibrahimovic por Etoó, el sueco es un delantero que tiende a minimizarse frente a los pesos pesados, el camerunés, en cambio, está hecho para aparecer en las grandes citas. Aprovechó también la urgencia del Madrid por sanear sus cuentas y adquirió a Sneijder. Hoy ambos le resolvieron la bronca en Londres. El holandés aprovechó un hueco que la desesperación inglesa abrió en el centro de su defensa y con un toque de tres dedos, de espaldas, habilitó al camerunés; Etoó encaminó relamiéndose los bigotes, seguro en la carrera, mirando al balón en todo momento hasta que decidió el que era justo para mandar al Chelsea a replantear su estilo. Tal parece que el petróleo no es la solución en Stamford Bridge.
Mourinho ha convertido al Inter en un equipo tremendamente sólido; es paciente y templado en los momentos de urgencia, y lastima en los intervalos justos. Hoy Milito no estuvo fino. Pandev desperdició un pase precioso de Sneijder. Pero para eso está ahí Etoó, tirado al inicio como un falso mediocampista; el camerunés vino a aumentar el prestigio de Mourinho, cosa que hasta hoy no le hacía falta. Los cantos finales al Special confirman el enamoramiento del portugués con el equipo londinense. La pleitesía la confirmó hoy en la yerba.
Algo le debía el fútbol al equipo inglés, algo que inexorablemente Terry pateó a la basura hace dos años en Moscú. El Chelsea parecía que esta temporada regresaba por su premio, enorbolaba un fútbol tremendo, avasallador, casi despiadado. En la Premier exhibía a sus rivales, los masacraba al son de cinco goles; en Europa mantenía la línea, la firmeza, aunque sin aplastar porterías. El año presagiaba bueno para los blues. Hasta que nuevamente Terry lo tiró a la basura. El capitán podía gozar de su fama, malgastar su dinero, cogerse a cuanta vieja se le pusiera enfrente; pero hacerlo con la novia de Wayne Bridge, su amigo, su admirador casi, en una sociedad que se espanta por los deslices egipcios de Lady Di, era una crucifixión. Desde entonces comenzó el calvario personal de Terry, que hoy se llevó entre las patas el juego de los blues y amenaza en el verano con llevarse de igual forma a la Inglaterra de Capello.
Luego de conquistar Europa con el Porto, un equipo por el que nadie daba una brizna, Mourinho llegó al Chelsea seducido por los petrodólares de Abrámovich, el magnate ruso. Tuvo la gloria en sus manos, pero le tocó enfrentar al United de Cristiano. Mourinho aterrizó en Milán, a volver respetable a un equipo que desde los 60´s no alza la mano en Europa. Primero aprovechó el error del Barça y sin pensarlo intercambió a Ibrahimovic por Etoó, el sueco es un delantero que tiende a minimizarse frente a los pesos pesados, el camerunés, en cambio, está hecho para aparecer en las grandes citas. Aprovechó también la urgencia del Madrid por sanear sus cuentas y adquirió a Sneijder. Hoy ambos le resolvieron la bronca en Londres. El holandés aprovechó un hueco que la desesperación inglesa abrió en el centro de su defensa y con un toque de tres dedos, de espaldas, habilitó al camerunés; Etoó encaminó relamiéndose los bigotes, seguro en la carrera, mirando al balón en todo momento hasta que decidió el que era justo para mandar al Chelsea a replantear su estilo. Tal parece que el petróleo no es la solución en Stamford Bridge.
Mourinho ha convertido al Inter en un equipo tremendamente sólido; es paciente y templado en los momentos de urgencia, y lastima en los intervalos justos. Hoy Milito no estuvo fino. Pandev desperdició un pase precioso de Sneijder. Pero para eso está ahí Etoó, tirado al inicio como un falso mediocampista; el camerunés vino a aumentar el prestigio de Mourinho, cosa que hasta hoy no le hacía falta. Los cantos finales al Special confirman el enamoramiento del portugués con el equipo londinense. La pleitesía la confirmó hoy en la yerba.
domingo, 14 de marzo de 2010
Cuando el miedo se apodera del fútbol
Hay una característica que abandera a nuestro fútbol en la escena mundial. Más que la ramplona resistencia azteca de casi todos, o la añorada técnica individual de nuestros medios ofensivos, el fútbol mexicano se ha acentuado desde sus inicios por su destino timorato. Hasta hemos puesto una palabra en la gramática. Hablar del síndrome del jamaicón es decir añoranza, tanto por la tierra o por la vida cómoda que se deja. Villegas, aquel fino jugador del campeonísimo, pasó a las memorias no por su tremendo juego, sino por la sentencia que infelizmente encerraba su mote. Hemos de la misma forma evidenciado temores ancestrales cuando los nuestros se paran a definir cotejos desde los once pasos. El terror a la victoria vuelve a nuestros cobradores de penales en simples herramientas del destino. Eso en la faceta internacional. En el medio local, el torneo muestra cada semana sus carencias mentales. Un formato de competencia que promueve la mezquindad, que premia la medianía, convierte a jugadores y técnicos en meras piezas de la suspicacia. No se busca ganar, mucho menos agradar al público (que vayan al circo, reconvino Lapuente), sino conservar un prestigio institucional ganado en los inicios con batallas épicas y vilmente tirado a la basura en la actualidad. Hoy importa el resultado; el cómo se consiga entra en renglones de la ingenuidad.
El chivas-pumas siempre fue un juego atractivo. La combinación podía ofrecer juegos malos, pero había letente un orgullo de identidad, que igual pasaba por el recelo capitalino-provinciano. Lo del sábado fue una burla. Una media cancha copada de jugadores limitados desembocó en un partido soso. Tan mal está nuestro fútbol que a falta de pan los comentaristas no se cansan de alabar a los contenciones, atribuyéndoles cinco pulmones, garra, un falso empuje, una capacidad física ilimitada, olvidando que el destino del 5 es permanecer en el anonimato. Si en un partido el contención es traído a la memoria fue un partido malo. ¿Alguien recuerda acaso al negrito Makalele, aquél que cubría las espaldas de la primera generación galáctica de Florentino? ¿Alguien recuerda al sobrio Deschamps, el que permitía la fantasía de Zizu? El contención es un jugador necesario, imprescindible, pero otorgarle roles protagónicos es como permitirle el mando a la infantería.
Luego de la paseada en Tuxtla, el Guadalajara necesitaba un comparsa de Araujo. Pero la prioridad de no recibir gol no tenía por qué ser preponderada. En el fútbol gana quien anota más goles. Las chivas no apelaron una sola vez a la velocidad, el arma que les venía regalando goles por racimo. Nunca tan propicia tal virtud como ante la universidad, ante el juego tieso de Verón, y nunca tan denostada; Real decidió atacar a la defensa puma utilizando la destreza aérea y la buena racha de Hernández, pero el chico se perdió entre los músculos del paraguayo. De igual forma se perdió el rebaño, llevando disputas estériles en media cancha, ante jugadores más hechos. La UNAM tampoco intentó herir. Estos pumas de Ferreti sólo se deciden al zarpazo ante el error del rival, si tal no se produce ellos permanecen cómodos en la espera.
Ante el juego limitado, el Jalisco pidió al Bofo. Bautista entró a corroborar su mal tiempo, más a evitar el regaño patronal al técnico que a pedir la pelota.
El chivas-pumas siempre fue un juego atractivo. La combinación podía ofrecer juegos malos, pero había letente un orgullo de identidad, que igual pasaba por el recelo capitalino-provinciano. Lo del sábado fue una burla. Una media cancha copada de jugadores limitados desembocó en un partido soso. Tan mal está nuestro fútbol que a falta de pan los comentaristas no se cansan de alabar a los contenciones, atribuyéndoles cinco pulmones, garra, un falso empuje, una capacidad física ilimitada, olvidando que el destino del 5 es permanecer en el anonimato. Si en un partido el contención es traído a la memoria fue un partido malo. ¿Alguien recuerda acaso al negrito Makalele, aquél que cubría las espaldas de la primera generación galáctica de Florentino? ¿Alguien recuerda al sobrio Deschamps, el que permitía la fantasía de Zizu? El contención es un jugador necesario, imprescindible, pero otorgarle roles protagónicos es como permitirle el mando a la infantería.
Luego de la paseada en Tuxtla, el Guadalajara necesitaba un comparsa de Araujo. Pero la prioridad de no recibir gol no tenía por qué ser preponderada. En el fútbol gana quien anota más goles. Las chivas no apelaron una sola vez a la velocidad, el arma que les venía regalando goles por racimo. Nunca tan propicia tal virtud como ante la universidad, ante el juego tieso de Verón, y nunca tan denostada; Real decidió atacar a la defensa puma utilizando la destreza aérea y la buena racha de Hernández, pero el chico se perdió entre los músculos del paraguayo. De igual forma se perdió el rebaño, llevando disputas estériles en media cancha, ante jugadores más hechos. La UNAM tampoco intentó herir. Estos pumas de Ferreti sólo se deciden al zarpazo ante el error del rival, si tal no se produce ellos permanecen cómodos en la espera.
Ante el juego limitado, el Jalisco pidió al Bofo. Bautista entró a corroborar su mal tiempo, más a evitar el regaño patronal al técnico que a pedir la pelota.
miércoles, 10 de marzo de 2010
La Décima tendrá que esperar
El Lyon llegó hoy al Bernabéu para servir de escalada a la galaxia madridista. Era un obstáculo menor, apenas un leve borde en la colina que apostaba la décima. Pero los juegos hay que jugarlos. Espantado al inicio por la grada merengue y teniendo enfrente a la nómina más cara del fútbol mundial, el equipo francés logró sobreponerse a un incierto vendaval blanco y terminó por herirlo y relegarlo de Europa por sexta temporada consecutiva. Golpe contundente en Chamartín. Fracaso total a la segunda galaxia florentina.
¿Qué le pasó hoy al Madrid? ¿Dónde quedó la remontada épica del sábado contra el Sevilla? Tal parece que le ha tomado empacho a la champions, un torneo nacido para ir consecutivamente a las vitrinas blancas. Dónde quedaron las piernas de Kaká y de Cristiano, dos futbolistas que llegaron a Chamartín para alzar la décima y no para gestar ilusiones ante equipos locales. Tieso se vio el Madrid, impreciso y falto de ideas para aprovechar el miedo inicial francés. La historia merengue no exigía el relajamiento. Cuando a los seis minutos Guti levantó la cara y filtró a Cristiano y el portugués batió a Lloris por entre sus piernas, la historia reclamaba el segundo estocazo. Pero el Madrid quedó chato. Higuaín, que por razones extrañas casi no acierta en Europa, estrelló el segundo gol en el poste cuando ya había eludido al arquero francés. Fue un primer tiempo contenido por parte del Madrid, que se conformó con no prestarle la bola al Lyon y retrasar a Delgado y Govou como laterales, pendientes éstos más de las llegadas madridistas que de aventurar un ataque. Casillas se tiró la fiesta en el primer lapso. Pero el Madrid no remachó, fue perdiendo confianza ante la incapacidad de tejer el balón y el asunto se volvió un concierto de solistas. Ronaldo quería la bola, reclamaba airoso a Huguaín, cobraba todas las faltas, se enojaba y exhibía la corrosión de un Madrid al que ahora sólo le queda la Liga para salvar el barco. Ante la desesperación merengue, el Lyon fue entendiendo el juego, adelantando pasos hasta que volvió el partido en el segundo lapso un asunto de ida y vuelta. Ahí comenzó a asomar Delgado. Ahí husmeaba ya Lisandro. En una triangulación furiosa, Pjanic se plantó ante Casillas y golpeó de zurda. El Bernabéu tuvo que aceptar ser anfitrión de una copa que este año no irá a sus vitrinas.
¿Qué le pasó hoy al Madrid? ¿Dónde quedó la remontada épica del sábado contra el Sevilla? Tal parece que le ha tomado empacho a la champions, un torneo nacido para ir consecutivamente a las vitrinas blancas. Dónde quedaron las piernas de Kaká y de Cristiano, dos futbolistas que llegaron a Chamartín para alzar la décima y no para gestar ilusiones ante equipos locales. Tieso se vio el Madrid, impreciso y falto de ideas para aprovechar el miedo inicial francés. La historia merengue no exigía el relajamiento. Cuando a los seis minutos Guti levantó la cara y filtró a Cristiano y el portugués batió a Lloris por entre sus piernas, la historia reclamaba el segundo estocazo. Pero el Madrid quedó chato. Higuaín, que por razones extrañas casi no acierta en Europa, estrelló el segundo gol en el poste cuando ya había eludido al arquero francés. Fue un primer tiempo contenido por parte del Madrid, que se conformó con no prestarle la bola al Lyon y retrasar a Delgado y Govou como laterales, pendientes éstos más de las llegadas madridistas que de aventurar un ataque. Casillas se tiró la fiesta en el primer lapso. Pero el Madrid no remachó, fue perdiendo confianza ante la incapacidad de tejer el balón y el asunto se volvió un concierto de solistas. Ronaldo quería la bola, reclamaba airoso a Huguaín, cobraba todas las faltas, se enojaba y exhibía la corrosión de un Madrid al que ahora sólo le queda la Liga para salvar el barco. Ante la desesperación merengue, el Lyon fue entendiendo el juego, adelantando pasos hasta que volvió el partido en el segundo lapso un asunto de ida y vuelta. Ahí comenzó a asomar Delgado. Ahí husmeaba ya Lisandro. En una triangulación furiosa, Pjanic se plantó ante Casillas y golpeó de zurda. El Bernabéu tuvo que aceptar ser anfitrión de una copa que este año no irá a sus vitrinas.
lunes, 8 de marzo de 2010
Se cayeron de su nube
Jugar al fútbol conlleva orden, aventura, y tres resultados posibles. Cuando un equipo salta a la yerba a buscar un resultado y deja en los vestidores la dosis de placer requerida en los juegos, generalmente lo que se obtiene es la derrota. Eso le pasó el sábado al Guadalajara en Tuxtla. Puesta la mirada en extender la racha de victorias, las chivas salieron tiesas al Víctor Manuel Reyna y acusaron recibo de su defensa lenta y descordinada. Cuatro goles encajados no fueron desproporcionados. Jaguares evidenció a un Guadalajara anodino, torpe y apático, producto de esa falsa hilera de victorias iniciales.
No le sienta el estadio al Bofo. Ahí se pasó bastante tiempo sobándose el estómago, atosigado por demostrarle a Vergara un regreso que pasaba más por tiempos pasados que presentes. Durante la semana habló de las ganas que tenía de ganarle a Chiapas, una especie de revancha personal; pero Bautista no es hombre de compromisos, tiende a esconderse entre la infantería cuando las cosas no salen bien. Se lo reprochó Lavolpe una y otro vez y lo dejó fuera del mundial, en ese 2006 cuando el Bofo jugaba mejor que nunca y tuvo a Boca en el templete del ridículo. Se lo ha venido enjaretando también Aguirre, excluyéndolo de las listas porque Bautista deja los riñones en su casa. Ante la bravura y el empuje y los cuatro pulmones que exige Aguirre a los seleccionados, el Bofo sólo es capaz de ofrecer destellos a cuentagotas. Poca oferta. Es claro ya que Bautista no irá a Suráfrica.
Venía el Guadalajara arrastrando una sonidera de buen fútbol, robando tabloides por haber conseguido ocho victorias en fila, cosa inédita en la historia de nuestro fútbol, y por haber colocado en el escaparate a Hernández, desde ya uno de los veintitrés mundialistas; y venía jaguares con una espantosa carga de no ganar en su casa en un año. Aparente pronóstico fácil. Pero ocurrió lo impensado. Una bala que salió de la pierna derecha de Jorge Hernández abrió un surco tremendo en la estima chiapaneca y entonces se sintieron capaces de quitarle la racha al chiverío. Apareció Danilinho para abrir avenidas y plantar frente a Michel a sus compañeros. El tercer gol fue una obra pefecta: habilidad, rapidez, engaño y definición. Fútbol total.
Real tendrá que repensar su formación. Los mejores juegos del rebaño ocurrieron con Araujo y Mejía sobre el campo. El sábado, Araujo quedó fundido por la humedad y no le brindó sostén al equipo. Incluir a Mejía en el once inicial sería la opción lógica luego de la zarandeada en Tuxtla. Pero eso no sería bien visto en Verde Valle.
No le sienta el estadio al Bofo. Ahí se pasó bastante tiempo sobándose el estómago, atosigado por demostrarle a Vergara un regreso que pasaba más por tiempos pasados que presentes. Durante la semana habló de las ganas que tenía de ganarle a Chiapas, una especie de revancha personal; pero Bautista no es hombre de compromisos, tiende a esconderse entre la infantería cuando las cosas no salen bien. Se lo reprochó Lavolpe una y otro vez y lo dejó fuera del mundial, en ese 2006 cuando el Bofo jugaba mejor que nunca y tuvo a Boca en el templete del ridículo. Se lo ha venido enjaretando también Aguirre, excluyéndolo de las listas porque Bautista deja los riñones en su casa. Ante la bravura y el empuje y los cuatro pulmones que exige Aguirre a los seleccionados, el Bofo sólo es capaz de ofrecer destellos a cuentagotas. Poca oferta. Es claro ya que Bautista no irá a Suráfrica.
Venía el Guadalajara arrastrando una sonidera de buen fútbol, robando tabloides por haber conseguido ocho victorias en fila, cosa inédita en la historia de nuestro fútbol, y por haber colocado en el escaparate a Hernández, desde ya uno de los veintitrés mundialistas; y venía jaguares con una espantosa carga de no ganar en su casa en un año. Aparente pronóstico fácil. Pero ocurrió lo impensado. Una bala que salió de la pierna derecha de Jorge Hernández abrió un surco tremendo en la estima chiapaneca y entonces se sintieron capaces de quitarle la racha al chiverío. Apareció Danilinho para abrir avenidas y plantar frente a Michel a sus compañeros. El tercer gol fue una obra pefecta: habilidad, rapidez, engaño y definición. Fútbol total.
Real tendrá que repensar su formación. Los mejores juegos del rebaño ocurrieron con Araujo y Mejía sobre el campo. El sábado, Araujo quedó fundido por la humedad y no le brindó sostén al equipo. Incluir a Mejía en el once inicial sería la opción lógica luego de la zarandeada en Tuxtla. Pero eso no sería bien visto en Verde Valle.
lunes, 1 de marzo de 2010
Atlas pierde vuelo
El Atlas llegó el sábado al Azul para confirmar su destino ilusorio. Un gol soberbio de Chitiva bastó para regresar a la Fiel con una sonrisa plena, para que se cacaree de nueva cuenta un fútbol académico en Colomos, aunque en el transcurso halla encajado tres goles de un Cruz Azul muy mediano. Anotó Villa por fin, que perecía haberse acabado todos los goles el torneo pasado, y dos el guapachoso Brown, la infantería absoluta, ante el descarrilamiento del Chaco y de un tal primo de Messi. No se encuentra este Azul, la presión por conseguir un campeonato hace mella en unos jugadores que olvidan que la diversión es la regla básica del fútbol. Giménez atraviesa una baja de juego tremenda, Riveros se distrae con Europa, Bianchussi deambulará en la sombra de su pariente, Villa exhibe por fin (a falta de goles) sus remarcadas limitantes, parece una pared, sus músculos fuertes rebotan todas las pelotas, es incapaz de controlar una bola con ventaja y por abajo es nulo, Meza atiende el catarro azul echando mano de la banca, pero allí hace rato que no hay un Zamora. Es lo que le falta a esta máquina, un jugador de verdad desequilibrante, que no se esconda en los partidos fuertes. Al auxilio del azul no llegará siempre Brown, tan inerme para ir al ataque. El sábado rescató una victoria porque enfrente tenía al peor portero del campeonato. Son tristes los errores constantes de Barbosa, el meta atlista.
No fue un día para los creativos. Ni Giménez ni Botinelli pudieron tomar la bola en algún momento. Tuvo que venir Chitiva para, en un arranque de virtuosismo, perforar la defensa azul y dar el de la honra a los rojinegros. Eso basta en Colomos. El Atlas no fue creado para ganar campeonatos, eso lo deja a los equipos grandes. Al Atlas se le exije un buen fútbol, se gane o se pierda. Condenado a ser minoría en una ciudad que alberga al emblema nacional, el Atlas se enfoca en el perfecto trato del balón, en la cadencia del pase, en el toque fino. Aspira a ganarle a las Chivas como lo hace el Atlético con el Madrid, o el City con el United. Del respeto a esa regla es de lo que vive la Fiel. ¿Aspira a otra cosa acaso este Atlas?
No fue un día para los creativos. Ni Giménez ni Botinelli pudieron tomar la bola en algún momento. Tuvo que venir Chitiva para, en un arranque de virtuosismo, perforar la defensa azul y dar el de la honra a los rojinegros. Eso basta en Colomos. El Atlas no fue creado para ganar campeonatos, eso lo deja a los equipos grandes. Al Atlas se le exije un buen fútbol, se gane o se pierda. Condenado a ser minoría en una ciudad que alberga al emblema nacional, el Atlas se enfoca en el perfecto trato del balón, en la cadencia del pase, en el toque fino. Aspira a ganarle a las Chivas como lo hace el Atlético con el Madrid, o el City con el United. Del respeto a esa regla es de lo que vive la Fiel. ¿Aspira a otra cosa acaso este Atlas?
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